martes, 4 de junio de 2019


19-06-04 Plásticos.


La nueva noticia de moda estos días es la maldad de los plásticos. Alguien ha lanzado la noticia y todos los periodistas se han puesto a repetir lo malos que son los plásticos y como están destrozando el mundo. Y no es erróneo aunque llama la atención que de golpe se tome esto tan en serio cuando durante años se ha mirado para otro lado.
Pero conviene considerar varias cuestiones:
¿Nos hemos planteado cuanto nos ha mejorado la vida los plásticos? ¿Nos hemos planteado cuantas cosas de plástico tenemos alrededor que nos han dado comodidad, higiene y nos ha permitido poseer multitud de objetos ligeros y baratos?
¿Podemos pensar en un hospital sin plástico; sin bolsas para sueros y medicamentos, sin tubos de plástico para inyectarnos los medicamentos o la alimentación? ¿Pensamos en las jeringas de plástico que han permitido no tener que reutilizar jeringas de cristal en las que estaba más que cuestionada su esterilización?
Podemos también pensar en los coches por ejemplo. Imaginemos si solo dispusiéramos de hierro, madera y tejidos para hacerlos. ¿Cuánto más pesado sería y cuanto más combustible gastaría? Imaginemos también si todo el profuso cableado de un coche tuviera que tener forro de tela como antiguamente. ¿Cuánto más peligroso sería? ¿Cuántos cortocircuitos se producirían?
Las telas sintéticas como polímeros que son se pueden considerar plásticos. ¿Cuánta comodidad y disponibilidad de ropa nos ha dado?
En cualquier ámbito de nuestra vida los plásticos nos han dado calidad de vida.
Si es cierto que, a ciencia cierta, nos hemos pasado de vueltas y ahora despilfarramos plástico como otras muchas cosas. También es cierto que nuevos conocimientos nos pueden dar otras posibilidades que sustituyan al plástico o lo mejoren y esto es en lo que hay que trabajar.
Otra cuestión que hay que plantearse es que el plástico en general es fácil de separar del resto de basuras. Cuando reciclamos nos planteamos muchas dudas sobre donde hay que verter muchos productos de desecho. Sin embargo con el reciclado de envases no suelen surgir dudas.
El problema viene en objetos que tengan mezcla de materiales y no se pueden desmontar con facilidad. Aquí surge el tema de la sociedad de consumo. Cuanto plástico difícil de reciclar al estar mezclado con otros elementos ahorraríamos si una lavadora o una nevera  o un coche duraran como los de antes. ¿Cuánto plástico ahorraríamos si los productos de consumo se hicieran para que duraran y no para que cada poco compremos uno nuevo? Todos hemos oído hablar sobre las empresas que ponen chips suicidas a los aparatos electrónicos para que los tengamos que tirar cada cierto tiempo. También hemos oído que hacen las bombillas para que duren poco o las medias con fibras defectuosas para que se estropeen antes. ¿Qué han hecho los gobiernos para impedir esto?
Si se llevan los plásticos a otros países para verterlos sin más casi seguro son los tirados para reciclar. No creo que ninguna empresa vaya cogiendo los plásticos de las calles, los ríos o el mar para llevarlo a otros países para verter. Tampoco creo que se pongan a separarlos de basura no reciclada. ¿No será que empresas con pocos escrúpulos compran el reciclado de plásticos y luego lo envían a otros países porque les sale más baratos tirarlos? ¿La globalización que tanto propugnan los estados y las empresas no están favoreciendo esto? ¿La falta de globalización social no está permitiendo que la miseria de muchos países favorezcan estos vertidos? Llama la atención también cuantas empresas de reciclaje, sospechosamente, se incendian. También recordamos esos reportajes de Italia en las que la mafia controla los vertederos de basura.
Hace años los plásticos eran difícilmente biodegradables. Se legisló para que los plásticos fueran fotosensibles y se descompusieran en poco tiempo. Ahora esto crea el problema de las sopas de plástico en los mares. El plástico se descompone y se reduce a partículas de poco tamaño que crean en el agua una sopa difícil de recoger y fácilmente ingerible por los animales marinos. A veces medidas presuntamente ambientales llegan a ser contraproducente y fomentan la producción de más plásticos con lo que hay más negocio.
¿Es más ecológico usar bolsas de papel que plático? ¿Cuántos árboles se cortarán para este papel? ¿Cuánto papel no se reciclará por estar mojado o manchado?
Durante muchos años se legisló contra la venta de graneles por motivos higiénicos y para evitar adulteraciones. Sin ir muy lejos, hace pocos años se prohibió presentar aceites y vinagres en los bares que no fueran monodosis. ¿No se pensó en el aumento de envases de plástico? ¿Realmente se pretendía aumentar la higiene y calidad o vender un producto más caro y hacer más negocio?
En resumen:
¿No será más importante frenar la sociedad de consumo?
¿No será más importante controlar las empresas de reciclaje y vertidos? ¿No pueden las aduanas controlar ese tráfico de basuras?
¿Es bueno despistar a la gente hablando de estas soluciones mientras las realmente importantes no se tratan? ¿Nos manipulan?

miércoles, 24 de junio de 2015

15-06-24 Hay que cambiar el modelo económico.

La crisis económica no la han creado los socialistas. La crisis económica se ha producido a nivel mundial y lo ha provocado el liberalismo salvaje sin normas ni valores éticos ni morales que se ha instaurado en la economía.
Un poder mundial de grandes empresas que necesitan ir devorándolo todo para crecer más y más sin límite. Se fomentó la globalización para que estas empresas pudieran moverse a sus anchas y buscar nuevos mercados y nuevas fuentes de producción desregularizadas donde poder explotar tanto a los trabajadores como al medio ambiente. Se olvidó la globalización social. Con ello las pequeñas empresas nacionales se hundieron ante una competencia imposible con países que no contemplan ninguna protección social.
No se quiso ver que este modelo no tenía futuro pues para ganar dinero estas empresas alguien tiene que consumir y si se baja el nivel de vida de los países ricos la venta por mucho que quieran se hunde. Pero en medio de la vorágine esto no se quería ver y se dejó que los países ricos gastaran y gastaran y se endeudaran.
Con la crisis provocada la solución que ha dado esa camarilla mafiosa que maneja el mundo es enrocarse, seguir con el modelo vendiéndolo como único bueno y viable y bajar el nivel de vida de la gente.
Recortes y más recortes en el bienestar de la gente. La gente va a pasar a ser chinos que trabajarán por nada y se le quitarán todos los derechos. Mientras las grandes empresas a ganar y ganar dinero haciendo y deshaciendo a sus anchas y con todos los gobiernos legislando a su gusto.
Pero esto es como el Monopoly. Unos ganan más y más y cada vez con ello hunden más y más al resto pero al final el juego se acaba pues ni el rico puede conseguir más dinero ni el pobre puede perderlo.
La pasividad de la sociedad se ha ido perdiendo más lentamente de lo deseado y han ido apareciendo grupos cada vez más organizados en contra de este modelo.
Por delante de España está Grecia. Los griegos llegaron a su límite de explotación y votaron a un nuevo partido con ideas nuevas. Pero ha pasado el tiempo y las presiones contra este partido han sido tremendas. No les han dejado respirar ni un solo minuto y los “socios amigos” solo se han preocupado de que Grecia pague sus deudas hundiéndose cada vez más. Y este dinero se les exige de las partidas sociales cerrando al país en un circulo de miseria sin retorno. Esos “socios amigos” en ningún momento han hablado de condonar deuda, de renegociar deuda, de proteger al país frente a la globalización salvaje, nada.
¿Qué presiones?, ¿Qué amenazas personales y de todo tipo?, ¿Qué promesas habrán ofrecido a los dirigentes de Grecia para que se hayan arrodillado y hayan cedido a unas exigencias con las que nunca van a poder seguir adelante?
En España el caso es parecido. Los países del norte de Europa han mantenido una política liberal que les favorecía al estar más preparados y nos han hundido nuestra economía. Los políticos del PP abrazaban estas políticas como perritos falderos moviendo el rabito. La promesa de colocar a De Guindos en un alto cargo de la Unión Europea ha hecho que fuera uno de los más feroces ladradores contra los griegos.
El espejismo de la bonanza de las grandes empresas españolas hace que las cifras macroeconómicas parezcan buenas. Los grandes bancos, las eléctricas, las petroleras y las constructoras que hacen negocios y chanchullos a placer maquillan una economía que no llega a la sociedad.
En España también han aparecido nuevos partidos con nuevas ideas. Partidos todavía desorganizados pero que están siendo apoyados por la gente que está harta del descarado expolio popular. La obtención de unos prometedores resultados en las municipales ha levantado al Partido Popular contra ellos y están dispuestos a decir los mayores disparates con tal de desprestigiar a los nuevos partidos. Se consideran iluminados, que poseen la verdad absoluta y todos los demás son ineptos.
Es necesario que estos nuevos partidos unidos con los socialistas o no, hagan una nueva política pero no solo de pequeñas cosas como la protección a los pobres sino en la política económica estructural europea y mundial. El trabajo es imponente y el poder económico actual pondrá todas las piedras en el camino posibles pero no hay otra solución si queremos mantener nuestra sociedad ganada con sudor durante años.

¿Será posible?

lunes, 3 de marzo de 2014

140302 El pequeño agricultor aguanta lo que haga falta

En mi tierra, Valencia, hay miles de pequeños agricultores. Algunos viven de su tierra, otros los tienen como un ingreso secundario, muchas veces herencia de familia. Hace algunas décadas esta tierra producía como digo unos ingresos secundarios que no iban nada mal para la vida familiar. Hoy día, a merced del liberalismo económico se dan con un canto en los dientes si ganan para los gastos y muchos abandonan sus tierras cansados de su inútil esfuerzo.
Pero los mercados exigen más calidad, más eficiencia, más control ambiental, lo que haga falta, no hay problema, el ciudadano lo aguanta todo. Mientras, otros países como contraprestaciones de otros negocios pueden meter toda la fruta y verdura que quieran sin problemas.
Hace años, en plena vorágine fitosanitaria, se vio que se estaban creando grandes problemas ambientales. Se habló de producción ecológica. Se vio que los costes de mano de obra eran muy altos e incluso ciertas plagas y enfermedades eran difícilmente controlables en una agricultura intensiva cada vez más exigente. Se inventó el concepto de Gestión Integrada de Plagas (GIP) y se plantearon una serie de principios. Se intentó ir implementando en el campo con resultados escasos.
Ahora la Comunidad Europea pide más e impone la GIP.  Me parece muy bien. El Gobierno Español crea unas mesas de trabajo y llega a unas conclusiones. Exige la implantación de la GIP, impone la obligación de tener un asesoramiento profesional obligatorio, obliga a una gestión documentada de envases, a pasar una ITV obligatoria de equipos para tratamientos fitosanitarios... no hay problema lo que haga falta.
Facilidades, ninguna. Protección de la producción propia. ¡No! iría contra las leyes del mercado y el liberalismo. Exigencias similares medioambientales, laborales, impositivas... ¡No! habría penalizaciones a los negocios de algunas empresas en estos países. Gratuidad en las ITV. ¡No! las empresas concesionarias no tendrían un gran chollo. Protección de una producción propia de calidad y medioambientalmente protectora. ¡No! iría contra el libre mercado.
¿Que sucederá? Las grandes empresas agrícolas no tienen problema. Contratan a un ingeniero agrícola por cuatro chavos y que se lo curre, que lleve los controles y que haga cien cosas más. El pequeño agricultor que mantiene el territorio, que cuida de la tierra porque es suya y es su vida y su pueblo pues un palo más en la rueda. ¡Que se joda!

viernes, 29 de noviembre de 2013

DERECHO DE HUELGA

    13-11-30
    Me gustaría que no hicieran falta las huelgas.  
    Está claro que para que los trabajadores no sean esclavos ha de haber una legislación que los proteja. La historia ha demostrado que es imposible que los empresarios sean ecuánimes y no intenten, si pueden, llevar el trabajo hasta la explotación.
    Es evidente, por otro lado, que lo trabajadores si pudieran irían exigiendo cada vez más sin límite hasta hacer inviable la relación laboral.
    No por ello hay que prohibir el derecho de huelga. Es de los pocos métodos de protesta que tiene el trabajador.
    Existen trabajos que su no ejecución pueden producir situaciones de las que dependa la vida de las personas o graves daños para la sociedad. Es lógico que en estos casos se deba ordenar unos servicios mínimos. Existen otros trabajos que su no ejecución puede provocar trastornos en el normal desarrollo diario. Estos pueden ser desagradables pero forma parte de la fuerza de la huelga.
    Por ejemplo: Una huelga de urgencias médicas puede provocar daños irreparables e incluso vidas. Es lógico que tenga unos servicios mínimos del 100% y creo que así mismo lo entienden los médicos. Tendrán que buscar otras formas de protesta.
    Un huelga de metro en Madrid no debe tener servicios mínimos. Existen otros medios de transporte para los que lo necesiten y no supone un riesgo de daños irreparables. Existirán casos urgentes que necesiten un transporte pero esto se puede resolver por otros medios y para eso están todos los dispositivos de seguridad. Si se hiciera una política de sostenibilidad y se favoreciera la vida en el medio rural menos problemas de este tipo existirían.
    Que unos trabajos tienen posibilidad de ejercer más presión que otros, pues esa es la suerte que tienen pero no por ello se ha de limitar su libertad de huelga.
    No obstante como he comentado no se puede llegar al abuso por parte de los trabajadores pero para eso existen otros métodos limitativos como serían por ejemplo los arbitrajes de obligado cumplimiento para dirimir diferencias. Arbitrajes por supuesto que han de ser imparciales. Por ejemplo no puede haber un arbitraje por parte de la administración si es un trabajo de la propia administración lo que se arbitra.
    Me gustaría que todo el mundo pensase que vivimos en sociedad y por tanto en el mismo barco. Ello hace que si abusamos el barco no funciona. Me gustaría que todos entendieramos nuestras limitaciones para que la sociedad funcione. El empresario debe entender que teniendo contento a sus trabajadores todos ganan. El trabajador debería entender que con un salario justo por su trabajo la empresa funciona y ellos viven.




miércoles, 9 de octubre de 2013

SEGURIDAD VIAL

Me gustaría que no hubiera accidentes.
Me gustaría que no hubiera salvajes por ahí que van despreciando su vida y la de los demás.
Pero habría que hacer ciertas consideraciones:
Que haya mucho salvaje no quiere decir que todos los seamos y por tanto haya que hacer una legislación represiva que en como cometas un ligero error y te pases de velocidad...¡Cañazo!
Me gustaría que en vez de estar la guardia civil detrás de un seto pillando a todo el que en ese momento vaya más rápido de lo que toca, que fuera circulando en coches camuflados grabando a esos salvajes que, no cometen una imprudencia, sino que hacen una detrás de otra. Entonces si ¡cañazo! No debe ser tan difícil. Todos los que hacemos kilómetros los vemos todos los días.
Me gustaría que hicieran una estadística de cuantos coches de alta gama son multados en relación a su número. Igual la cosa salía sorprendente.
Es fácil bajar la velocidad de las vías convencionales que son la mayoría y que se aguanten los que tenemos que usarla. Y encima nos lo venden tapándolo con que van a subir la velocidad de algunas autovías (que al final serán las de peaje).
Me gustaría que con la misma facilidad que bajan la velocidad, aumentan el coste de las multas, obligan a comprar triángulos y chalecos, complican las revisiones médicas para renovar el seguro y más y más cosas, pues pongan por ejemplo limitador de velocidad a los coches. ¡Ah! no, eso no, que hay que vender coches. Además que hay una buena excusa. Resulta que si se pone limitador en un momento de aprieto no se puede pegar un acelerón y salvar la situación. Si, creo que le pasa lo mismo a los pobres que tienen coches viejos que apenas corren, se matan todos.
Me gustaría ver a esos coches de alta gama que chorrean caballos por todos los lados, que van empujando y apartando a esos molestos coches de pobres, con un limitador de velocidad por ejemplo a 140 km/h.
Me gustaría que cuando un tramo de carretera es peligroso, en vez de limitarlo de velocidad y santas pascuas, se ocuparan de arreglarlo y corregirlo.
Me gustaría que las multas las pusieran, por ejemplo, en función de las rentas.
Me gustaría que no me pasaran los coches de la guardia civil a más velocidad que la de la vía. Si van de urgencia deben llevar las luces azules y la sirena.
Me gustaría que las casas de coches dejaran de hacer anuncios de lo macho, guapo, inteligente y ligón que es uno si compra un coche de muchos caballos.
Porque no usan el sentido común y no la represión.
Puedo dar una idea. Prohibir a todos los blancos conducir pues el 99,9 % de los accidentes los producen ellos.

viernes, 27 de septiembre de 2013

DEFENSOR DEL PUEBLO

Me gustaría que el defensor del pueblo sirviera para algo.
Me gustaría que sus informes fueran vinculantes. Que los políticos tomaran esos informes y les dieran solución a los problemas que se presentan.
Me gustaría que fueran totalmente independientes y no elegidos por los políticos. Que fueran personas de reconocida trayectoria, durante toda su vida, en la defensa de los ciudadanos.
Me gustaría que no fuera un organismo más en el que meter a los amiguetes a los que hay que pagar algún favor político y simplemente tenerlos con sueldo.
Me gustaría que fuera uno de los organismos que debe ser como una china en el zapato del gobierno, que le recuerde permanentemente los problemas grandes y pequeños de los ciudadanos (Soberanía Popular).

MONARQUÍA

Me da igual monarquía que república. Lo que si me gustaría es que fueran unos auténticos REPRESENTANTES de la Soberanía Popular que reside en el pueblo.
Me gustaría que entendieran que Representantes de la Soberanía Popular significa que han de servir de muestra y defensa de la forma de entender la sociedad que tiene la Soberanía Popular. No son ellos los que deciden e imponen los criterios de funcionamiento del grupo de personas que forman la Nación, sino que son estas personas las que deciden como quieren vivir y el Jefe del Estado es el ejemplo viviente de esta forma de vida.
Me gustaría que el Jefe del Estado sea Rey o Presidente de República diera ejemplo de como es y funciona nuestra sociedad. Fuera un miembro más de la sociedad solo con la ventaja de poder servir de guía y señalar al que se sale de la senda marcada por la población.
Me gustaría que el Jefe del Estado se mezclara con la sociedad y viera su forma de vida, sus problemas y sus anhelos. Me gustaría que no solo confraternizara con ricos, políticos y empresarios que tienen una visión muy parcial de nuestra forma de vida.
Me gustaría que usara la sanidad de todos y así vería sus logros y defectos. Me gustaría que usara la educación pública y así vería sus logros y defectos. Me gustaría que funcionara con los medios de transporte de la mayoría, los bares, los restaurantes, los centros de trabajo...